sábado, 20 de abril de 2019

DE CUANDO LAS NADADORAS CANARIAS IMPACTARON A LA NATACIÓN ESPAÑOLA

Si bien en el Campeonato de España de 1942, disputado en Santa Cruz de Tenerife, en la piscina del Real Club Náutico de Tenerife, Canarias presentaba por vez primera un equipo FEMENINO formado por las grancanarias Mª Esther Padrón y Liv Staib, y  las nadadoras tinerfeñas, Candelaria Rodríguez, Josefina Martin, Margot Villamandos, Mary Ley, las hermanas Santoveña, Nini, Paqui  e Isolita y Conchi Casariego, no fue hasta 1949 cuando Canarias reaparece a nivel nacional con un equipo formado María Esther Padrón, junto con Toni Mitchell, Pastora Martin-Fernández, Carmen Kraus y Carmen Flórez en Palma de Mallorca.

Equipo de Canarias en 1951, con Pastora Martin, Mª Rosa Ramírez, Adela Martínez, Amparo Martín, Solange Baudens,  Toni Mitchell,, Esther Padilla, Carmina Fernández y Carmen Flores. (Foto CNMetropole)

En esa ocasión  fueron terceras en la clasificación detrás de las todopoderosas Cataluña y Castilla, pero eso sí,  dejaron sentir su presencia de una calidad que se vería refrendada en el futuro, tanto en el agua, como fuera de ella, ya que la verdadera impresión la causó, al parecer, la belleza de Pastora Martín-Fernández, que se hizo poco menos que legendaria y dio pie a constituir el título honorifico de Miss Campeonatos, que como es natural tuvo en Pastora una brillante representante de la belleza canaria.
La primera sorpresa agradable para Canarias se produjo al año siguiente, cuando fueron segundas detrás de Cataluña, pero eso sí, perjudicadas por la descalificación del relevo 4 x 100 libres, que le hubiera dado el título. Algo que ya no paso a partir de 1951, donde las féminas canarias se imponían al resto, arrebatándole la hegemonía al equipo de Cataluña, llegando incluso a dominar en los primeros años sesenta.
Como ya ocurría con los masculinos, la clave de estos éxitos era el equipo y el mejor referente de equipo lo era el 4 x 100 libres a imagen y semejanza del 4 x 200 en el sector masculino y ahí radicaba la fuerza de las nadadoras canarias empezando por el equipo que formaron en 1951 en la Casa de Campo de Madrid, Pastora Martín, M.ª Rosa Ramírez, M.ª Adela Martínez y Amparo Martínez que se alzaban con el título de campeonas de España y lo mantenían varios años formando un equipo casi invencible.


Y así siguió la racha victoriosa en los años cincuenta a excepción del año 1954 donde se notó la ausencia de figuras como Pastora Martin, pero que fue suplida rápidamente por los nuevos valores emergentes y en 1955 el equipo campeón lo formaban Pepita Domínguez, Anita Krohnnert, Encarna Fernández y se mantenía M.ª Adela Martínez.
En 1956 logran el éxito María Adela Martínez, María Esther Padilla, Mercedes González y Conchita Fernández de Misa y en 1957 aparece la figura de Elisabeth Owens que sustituye a Conchita y en 1958 aparecen dos nuevas figuras en el equipo, Lucrecia Martín, la hermana de Pastora y nada menos que Rita Pulido, la legendaria nadadora canaria, formando un equipo que ya bajan de los míticos cinco minutos.
Equipo de relevos de 1956 con María Adela Martínez, María Esther Padilla, Mercedes González y Conchita Fernández de Misa. (Foto Aire Libre)

En 1959 en lugar de Lucrecia se incorpora otra figura en ciernes, Ana María Peñate y el ciclo victorioso lo cierra en 1960 el equipo formado por Asunción Aristu, Ana M.ª Peñate, M.ª Adela Martínez y Rita Pulido y aunque siguen dominando unos años mas la table de récords, sobre todo en piscina de 25 metros, los títulos del campeonato pasan de nuevo a manos de Cataluña y después a Castilla.
Lucrecia Martín, Maria Adela Martinez, Elisabeth Owens y Rita Pulido en 1958 (Foto CNMetropole)
Concha Fernandez de Misa , Pastora Martin y Maria Adela Martinez, tres referentes femeninos de la natación canaria (Foto. RCN Tenerife).

En fin, un pequeño recordatorio de la indiscutible presencia de nuestras nadadoras a nivel nacional que fueron capaces de imponerse a los equipos más potentes a nivel estatal, y que supieron demostrar en el agua y fuera de ella ese carácter, esa impronta, ese sello de canariedad que les hizo famosas en la natación española, que sin duda se quedó impactado por el nadar de nuestras ondinas. Ahí queda la historia.



sábado, 2 de marzo de 2019

AQUELLOS MARAVILLOSOS RELEVOS DE 4 X 200 LIBRES MASCULINOS

Canarias siempre tuvo su fuerte en el equipo, en la imagen Correa, Alberiche, Guerra y Domínguez, cuatro auténticas figuras. Fuente. R.F.E.N.

Durante muchos años, sobre todo en la décadas de los años cincuenta y sesenta, el potencial de un equipo de natación, club o selección, se medía fundamentalmente por el valor de sus relevos, sobre todo por el 4 x 200 libres en el sector masculino que se convirtió en todo un referente para valorar el poderío de ese equipo, algo que ocurría también en el sector femenino en este caso por el 4 x 100 libres ya que la incorporación del relevo largo fue algo más tardía.

Canarias fue una gran dominadora de esta prueba que no hacia otra cosa que refrendar esa privilegiada presencia de la natación canaria en el contexto nacional, sobre todo en aquellos años cincuenta y sesenta del siglo pasado, etapa en la que los nadadores canarios dominaron esa prueba en los Campeonatos de España de los años 1942, 1948, 1949, 1950, 1951, 1952, 1953, 1955, 1956, y 1959 con gente como Esteban Fernández. Alfonso Weller, Gunnar Beuster y Ramón Díaz en los primeros años y después se fueron añadiendo nombres como Jesús Domínguez, Calamita, Guerra, Correa, Alberiche, Fernando Domínguez, Ventura Ramírez, Benjumea, Castiñeira, Cossío, Cantero, etcétera para completar una década prodigiosa, la de los años 50 para la natación canaria, ya legendaria.

Pero sin duda alguna ocupa un lugar destacado para la historia aquel mítico relevo del mes de julio de 1956 que bajaba de la, por aquel entonces, infranqueable barrera de los 9 minutos, llevándolo a unos históricos 8.51.0., una marca que pocos equipos habían logrado en el mundo, aunque es cierto que se había nadado en el "Lido" con 25 metros y agua salada, circunstancia que había “ayudado” un poco, sin duda.

Ese 8.51.0 tenía su mérito, porque el récord anterior databa de 1952, conseguido por el equipo nacional de los hermanos Granados, Jorge y Enrique, el catalán Queralt y Roberto Alberiche, con 9.05.6, conseguido en Tenerife  con ocasión del encuentro España-Holanda, pero que era superado por los nadadores canarios con el 2.11.8 de Benjumea que además era récord de España, el 2.10.9 de Guerra, el 2.14.5 de Castiñeira y el 2.13.8 de Alberiche, y con parciales para Benjumea de 1.03.2-1.08.6; Guerra: 1.01.1-1.09.8; Castiñeira: 1.03.5-1.11.0 y Alberiche: 1.03.8-1.10.0: Total: 8.51.0.

Como bien dijo "Berto" en FALANGE, “es el "acabose", todo son gritos, brincos y alegrías; se ha logrado la gesta más grande de la natación española, y según los distintos temperamentos unos lloran y otros ríen, pero paradójicamente, son los protagonistas los más serenos y encabezados por Alberiche, organizan con una bandera una recaudación para sus hermanos infantiles”. Sobran comentarios”. (P. Rodríguez, Falange 11 julio 1956).

Es verdad que después en piscina larga se fueron a 9.10, pero también se hicieron con el título de campeones de España en aquel también histórico campeonato disputado en “Martín Freire” y si bien para entrar en la final olímpica de 1956 era necesario bajar de los nueve minutos quién sabe lo que hubiera podido pasar, porque el caso fue que de nuevo apareció la sombra olímpica sobre la natación canaria, algo que ya se vivió en 1952, ya que a pesar que algunos deportistas canarios estaban en su mejor momento deportivo, como lo estaba la natación canaria, se quedaron de nuevo con la miel en los labios, incluso después de haberse anunciado que nuestro país irá a Melbourne aunque eso sí, con un equipo reducido debido a la lejanía, "los nadadores canarios que han mejorado el  récord de 4x200”, estaban en esa lista inicial., al menso para la prensa.

Equipo nacional de 4 x 200 donde Roberto Alberiche y Jesús Domínguez aportan su potencial con los castellanos Perez y Ferry (Morera) 

Fue toda una proeza que dio la vuelta a España, pero que no fue suficiente para ir a Melbourne, a pesar de los apoyos mediáticos, porque la decisión de la otrora Delegación Nacional de Deportes había sido la de suspender el envío de una representación de atletas españoles a Melbourne, en ocasión de celebrarse la XVI Olimpiada. como signo de protesta por temas políticos. (Hungría, Suez).

Esos 8.51 se mantuvieron como récord de España hasta 1962, (seis años) cuando un equipo del Sabadell lo llevaba a  8.50, con Abadías, Casarramona, Segui y Torres, pero rápidamente otro histórico equipo canario el Club Natación Metropole,  lo recupera se mismo año 1962, llevándolo a 8.38.1,  con Juan Fermín Martínez, 2.06.9; Jesús Cabrera, 2.12.5; Manuel Pio Rodríguez, 2.11.7; y José Manuel Cossío, 2.07.0.

Lo dicho, el 4 x 200 era el “rey” de las pruebas de natación

sábado, 19 de enero de 2019

EN EL ADIÓS A UNA ETAPA


Alla por el año 1992, justo al finalizar los Juegos Olímpicos de Barcelona’92, es decir, hace más de 25 años, el Club Natación Metropole cuya presidencia ostentaba en aquellos momentos, todo un icono del club, Arturo Lang-Lenton, tenía que tomar una difícil decisión, nada más y nada menos que buscar el relevo al legendario Quique Martínez (+), que ya había anunciado que después de los Juegos, donde había estado una vez más como entrenador del equipo olímpico español, se jubilaría del borde la piscina.

Menuda papeleta para los dirigentes del club que, a pesar de recibir presiones y ofertas de variada procedencia, nacional e internacional, tomaron una valiente decisión: Confiar “en los entrenadores de la casa” en palabras del propio Arturo.
Y así fue como la brillante y densa herencia de Quique pasó a ser gestionada por un grupo de jóvenes entrenadores, que habían sido primero, nadadores del club a las ordenes del propio Quique y que después de colgar el bañador empezaron a dar sus primeros pasos técnicos a la sombra del maestro.
Ese bagaje adquirido seguro que fue lo que animó a este grupito de entrenadores canarios a dar el paso al frente con ganas y motivación, y de esta manera Juan Rafael Machado, José Blanco (Cote), Fátima Campos y Saro Lang- Lenton asumieron ese relevo técnico con la ilusión de mantener el brillante palmarés de un club que había marcado toda su trayectoria deportiva y personal.
Es verdad que no fue un camino de rosas. Recibieron críticas de todo tipo, algunas de “rasquera” y otras porque en algunas latitudes no se entendía mucho el carácter y la forma de ser canaria, buscando oportunidades para entrenadores foráneos, pero lo que nadie les puede negar es su trabajo y su aportación al engrandecimiento del Metropole, desde diferentes frentes.
Aunque con el tiempo Saro se pasaba a saltos y Machado pasaba a labores de gestión, Cote y Fátima seguían al borde de la piscina, donde hicieron de todo, con los alevines, con los infantiles, con los junior, con los absolutos, con la Escuela, fines de semana, vacaciones, etc., donde hiciera falta allí estaban ellos intentando mantener la ilusión de los jóvenes nadadores, haciendo de entrenadores pero también de padres, de madres, de delegados, lo que hiciera falta para  ayudar a su club y a la natación canaria. Ese es su gran mérito y nadie se lo podrá quitar, ahora que llegó el momento de su jubilación.

Y además eran solidarios, cada uno desde su parcela, y eso lo pueden decir los compañeros que iban a buscar un espacio para entrenar por tener problemas con su piscina. Ellos buscaban el sitio y si hacía falta se “apretaban” para que otros clubes pudieran entrenar o dejando las piscinas para las competiciones de todos los clubes o colaborando con la Federación en sus actividades y todavía tenían tiempo de apoyar a los demás desde a la Asociación Nacional de Entrenadores.
Sea como sea y a pesar de las criticas el Club Natación Metropole siguió adelante en su trayectoria deportiva con sus altibajos lógicos, pero que después de tantos años todavía sigue el club clasificado entre los 10 primeros de España, como se demostró en el último campeonato de invierno, algo que no pueden decir todos los clubes que compartían clasificación con el Metropole de aquellos años 92 y 93 y eso dice algo.
Ahora que les ha llegado a ellos el momento de la jubilación solo queda darles la enhorabuena y desearles lo mejor, que ya se acabó el estrés de las competiciones, de los fines de semana ocupados, de las vacaciones, de esos viajes que algunos piensan que son de recreo, etc. Guste o no guste, ahí queda la labor de todos estos años, más de 25 y alguien lo tenía que decir. A disfrutar compañeros.

sábado, 20 de octubre de 2018

DE CUANDO LA PLAYA DE LAS CANTERAS ACOGÍA FESTIVALES NAUTICOS




Falange, 7 de mayo de 1955 
El Real Club Victoria en la playa de Las Canteras ha sido siempre un referente en lo que a deporte se refiere, desde sus propios comienzos, de la mano de su fundador, Pepe Gonçalves. Y que mejor escenario que la playa de Las Canteras que también ha sido siempre un referente en lo que a práctica deportiva se refiere.
La historia que se cuenta aquí, data de mayo de 1955, cuando se hacían festejos que conmemoraban la incorporación definitiva de la isla a la Corona de Castilla y se organizaba un magno Festival Náutico, con actividades de todos los deportes posibles como exhibiciones de Judo y esgrima en el local social, en la playa de Las Canteras; concurso de caza-submarina, travesía a nado, waterpolo, fútbol juvenil, lanchas rápidas, ghymkana y lucha canaria. Actuación del Grupo Montañero y otros campeonatos sociales como ajedrez ping-pong y billar.
El magnifico espacio de agua de Las Canteras. La Provincia. es

Este era el programa de la playa de aquel año 1955

A las 8: torneo relámpago de fútbol juvenil, con la participación de ocho equipos en partidos de media hora,
A las 11.30: travesía a nado, desde el Balneario al Victoria, en la que tomarán parte la Sección de Natación del Club, y, además, todos los demás nadadores federados y libres en las categorías femenina, cadetes, infantiles, federados y libres, para lo cual se han establecido tres primeros premios por categoría.
A las 12.30: concurso de lanchas rápidas en las categorías de 7*5 H.P. en carreras de velocidad y obstáculos, siendo ésta la primera vez que este deporte náutico se practica en esta isla y dentro del bello escenario que ofrece la playa de las Canteras.
A las 13: Ghymkana pedestre.

Se repartirán numerosos premios a los que. resultasen ganadores esta tan variada prueba.
A continuación, se agasajará en local social a las autoridades y a todos los participantes de las distintas pruebas, terminando los festejos con una fiesta en el local social.

Los vencedores de la travesía a nado que se fijó en unos 800 metros entre el Balneario y La Puntilla fueron:
Categoría de mayores
1-Manuel Castiñeira. (M.)            8.57
2.-Ventura Ramírez (M.)               9.06.
Mayores no federados.'
1.—Javier Lodos                           10.10    
Categoría juvenil
1.— Luis González (V)                10 13.
2.—José Luis Benjumea (M.)      10.29.
Juveniles que no han participado en pruebas oficiales
1.—Luis Junco (M.).                     11.13.5.
Femenino
 Pepita Domínguez (M)                 12.18
Categoría Infantil
1.—Juan M. Pulid o (M.)               9.55
2. — Jesús Cantero (A.)                10.5
Infantiles No federados
l.-Carlos Pinar                                 6.42.
2—Mario Reyes                              7.04
Femeninos
1.—Ana-María Peñate                  12.55

Los tiempos cambian y hoy en día solo queda la travesía a nado, porque la mayoría de las pruebas deportivas se han ido trasladando a la arena, ayudado también por las restricciones de uso del espacio de agua dentro de La Barra, un espacio que según nos cuenta la historia, estaba ahí entre otras cosas, para lo que fue, la cuna de la natación canaria.

sábado, 1 de septiembre de 2018

ADIÓS A LA PISCINA ROQUE DIAZ?




Corría el mes de julio de 1967, el mes por excelencia de las inauguraciones de aquellos años, cuando el Parque Doramas se vestía de gala para recibir una nueva piscina de 25 metros, que serviría de apoyo a la colindante piscina de Julio Navarro de 50 metros, para el desarrollo del deporte de la natación, ese deporte que tantas glorias y tanto significaba para la sociedad isleña de la época.



En realidad, la piscina se había construido en un entorno privilegiado como era el Parque Doramas, precisamente aprovechando una pequeña fuente que había en el extremo norte colindante con el Club de Tenis y con un espacio de descanso techado y con bancos que había por allí.

Su objetivo inicial era para la natación infantil y escolar, es decir, que tenía los 25 metros de largo, con seis calles más o menos de 2 metros (¿?) y una profundidad de 60-80 centímetros, que la hacía ideal para los que propugnaban la enseñanza de la natación en zonas poco profundas, es decir, haciendo pie.
Juan "Roque" Diaz

Como ya ocurriera con la vecina “Julio Navarro”, inicialmente se llamó Piscina Infantil del Parque Doramas, pero rápidamente se bautizó con el nombre de Roque Díaz, Roquito, el histórico nadador canario, primer campeón de España que tuvo Canarias en 1941 y desempeñaba labores de mantenimiento de aquellas instalaciones, hasta su marcha a las nuevas instalaciones del Club Natación Metropole.


Pero, claro cuando se quiso utilizar para competiciones, ya las medidas no eran adecuadas más bien eran un hándicap y así en los años setenta se acomete una remodelación que la deja impecable para competir, hasta el punto de que se hace famosa para los registros que allí se consiguen, era lo que se decía, una piscina “fácil”, un resbaladero, vamos, en comparación con el estanque que era cuando se construyó.

Allí empezaron a disputarse toda clase competiciones locales, campeonatos provinciales y regionales, trofeos, festivales sociales, tomas de tiempo, etc., que tuvieron su culminación en 1980 cuando se convierte en la sede la fase final del Nadador Completo nacional, aquel en el que nadaban los cuatro estilos y se clasifican por la suma de los tiempos, una de las competiciones más destacadas y atractiva de aquellos años (una de las ideas de Jan Fraser) y que acogió a más de 200 nadadores de toda España y que por cierto tuvo como vencedor al tinerfeño Gustavo Torrijos.
Gustavo Torrijos y Mary Carmen Valiente, los vencedores del Gran Premio
Tanta era la fama de la piscina que la propia Federación española convocó unas pruebas de selección en la última jornada para decidir los encuentros internacionales como al parecer lo era la I Copa de Europa de Invierno, que se disputaría en Antibes.

Y la historia continuó, con la “Roque Diaz” como protagonista, la misma “Roque Diaz” que parece que tiene los días contados, según los futuros proyectos hechos públicos en los últimos días, pero que pasará a la historia deportiva de Canarias como una de esas sedes más carismáticas y exitosas del mundo de la natación. Todo un referente.

Pero más que eso, queda otro recuerdo en la retina de los que han podido disfrutarla a lo largo de los años: su belleza, Ya lo decía Berto en La Provincia en su inauguración “La piscina en sí es sin lugar a dudas la más bella de las construidas en las islas en esta medida de 25 metros, sobre todo por estar ubicada justo entre jardines, con un aspecto alegre y perfectamente adecuado al lugar, sin gradas ni accesorios inútiles, que romperían la armonía toda del conjunto de la instalación.”. Y eso es lo que recordarán muchos de los antiguos usuarios, la belleza de la piscina con un entorno envidiable.

La Voz de Canarias.es


sábado, 30 de junio de 2018

PIONERAS GRANCANARIAS EN EL LIDO METROPOLE





Imagen de una salida en el antiguo Lido Metropole. con Philis Head,  Maria Esther Padrón, Mary Ley Birtd y Liv Staib (Fuente C.N. Metropole)


En fechas pasadas publicamos en el blog un artículo sobre las nadadoras como pioneras del deporte en canarias y en el mismo se mencionaban aquellas auténticas pioneras que tomaron parte en el primer Campeonato España que se disputaba en Canarias, concretamente en el Real Club Náutico de Tenerife, en el año 1942.

Aquel equipo estaba formado por tres nadadoras grancanarias, María Esther Padrón, Liv Staib y María Ley Bird y por siete tinerfeñas, Candelaria Domínguez, Josefina Martin, Margot Villamandos, las hermanas Santoveña, Nini, Paqui e Isolita y Conchi Casariego y aunque fueran terceras en un clasificación con sólo tres federaciones participante, lo importante es que se presentaban por primera vez y salían a la luz las inquietudes deportivas de un grupo de chicas que lo tenían difícil en aquella época para realizar deporte al aire libre y nada menos que la natación.


El error lo cometimos en el pie de foto que encabeza este blog, y que erróneamente se publicó en La Provincia, donde se confundió el nombre de María Ley, con el de Eugenia Balsa, otra destacada nadadora pero de épocas diferentes, así que pedimos disculpas a Mary Ley Bird



María Ley, es la que ocupa el centro de la imagen de la que están de pie. A su lado a la derecha, María Esther Padrón y ademas están Filis Head a la izquierda y abajo, las pequeña Liv Staib, la mas joven pero destacando en el agua y las hermanas Escribano, (Fuente C.N. Metropole, A. Garcia)



sábado, 16 de junio de 2018

LAS NADADORAS, LAS PIONERAS DEL DEPORTE FEMENINO EN CANARIAS.



Componentes del equipo femenino de Canarias, campeón de España en los años 50, con la saltadora Solange Baudens, junto con Carmen Flores, Pastora Martín, Mª Esther Padilla, Carmina Fernandez, Amparo Martinez,, Mª Adela Martínez, Mª del Carmen Ramírez y Tony Mitchell. Fuente. Club Natación Metropole (con colaboración de Toni Quevedo)
Las nadadoras canarias  no cabe duda que han marcado la pauta del deporte femenino en Canarias, en una época en la que el papel femenino en el deporte era poco menos que simbólico, con una presencia femenina reducida casi a lo mínimo y en ese momentos ese mínimo estaba ocupado casi por completo por las nadadoras, las que llevaron el nombre de Canarias al deporte nacional, un deporte nacional que en estos años del siglo  ha alcanzado altas cotas de presencia femenina a nivel nacional e internacional, pero que no siempre ha sido así.

En las primeras décadas del siglo pasado, en concreto en los años veinte y treinta, la presencia femenina en natación en Canarias, fue más que evidente, empezando por la figura de Josefina de la Torre, como la presidenta del primer club de natación que se funda en Canarias, el Club Natación Canteras. Y en ese sentido aparecen las hermanas Ladeveze, Hortensia y Acacia que fundan más tarde su club de natación, el Liceo Cultural Acacia, con Nina Jaimez o Joan Knightt y el Club Natación Las Delicias con nombres como los de Josefa Santana, Lolita Hernández, Belén Jáimez González, Ángeles Junco, Herminia Klauser y Tita Corvo, todas ellas participando en el Magno festival de natacion patrocinado por La Provincia en 1932 en Las Canteras y en la piscina destacaban Nina Jaimez que batía extraoficialmente el récord de canarias en 100 libres y Eugenia Balza, la madre de la histórica saga de los Cabrera Balza, (Eugenio, Julio y Chuchi), Carmen y Maruja Cordón, Pilar Alvarado, Marta y Elena Pirez y Olga Navarro, etc.

 Así las cosas, en 1942, en los Campeonatos de España disputados en el Real Club Náutico de Tenerife, Canarias presenta por vez primera un equipo formado por las grancanarias Mª Esther Padrón y Liv Staib, que ya habían destacado en la piscina de “El Lido” del Hotel Metropole y que se unen a las nadadoras tinerfeñas, Candelaria Rodríguez, Josefina Martin, Margot Villamandos, Mary Ley las hermanas Santoveña, Nini, Paqui e Isolita y Conchi Casariego.
Y aquí parecía que se acaba la historia, ya que como le ocurrió también al deporte olímpico hispano, hubo un periodo de transición, que más bien fue de letargo del deporte y que vino a resolverse en 1960 en los Juegos Olímpicos de Roma, donde reaparece la presencia femenina olímpica con fuerza, nada menos que con once mujeres entre las que estaba una de nuestras grandes pioneras del deporte femenino en Canarias: Rita Pulido.
Pero antes de eso, Canarias que no había participado en un Campeonato de España de natacion desde aquel 1942, vuelve a reaparecer en 1949 de nuevo en Palma de Mallorca, recordada sede del primer triunfo canario, y lo hacía con un equipo formado por una “superviviente” de aquel año 1942, María Esther Padrón, junto con Toni Mitchell, Pastora Martin-Fernández, Carmen Kraus y Carmen Flórez.
La presencia canaria en las grandes citas nacionales, ya de por sí muy valorada por todos los rivales y aficionados por su forma de ser y de comportarse, por su bonhomía, por su caballerosidad, como señaló algún periodista balear, veía ahora más prestigiada su presencia con el equipo femenino que aportó no solo la calidad técnica y los resultados, sino esa feminidad y belleza canaria, de las que fueron excelentes embajadoras.
Tal fue el empuje competitivo que en 1952 se proclamaban Campeonas de España en casa de las eternas rivales, las nadadoras catalanas. Y lo repitieron varios años más hasta 1960, destacando por encima de todas, nombres como los de Pastora Martin que fue campeona de España en aquellos incipientes años 50 en 100 y 400 libres y 100 espalda, además de su aportación al relevo de Canarias sobre todo en el 4 x 100 libres, sin contar los récords nacionales en 100 200 y 400 libres. Además, fue todo un icono social de la época por los resultados, sus récords y su belleza.
Pastora Martin
Pastora era hija del famoso arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre, y su boda con el campeón francés Pierre Dumesnil, que había acudido en 1950 con el legendario Racing Club de París y que quedó prendado de la belleza de Pastora, fue todo un impacto en la sociedad canaria y tras su posterior retirada recibió un popular homenaje en el mes de abril de ese año 1954. Una historia casi de cuento de hadas, en la que se une un brillante historial deportivo con una no menos brillante historia social y personal.
Junto a Pastora la tinerfeña Maria Adela Martinez, la eterna rival de Pastora, con la que alternaba títulos y récords con su brillante palmares y además Carmen Flores, Mª Esther Padilla, Rosa Lenton, Mª Carmen Rodríguez, Mª del Carmen Ramírez, Tony Mitchell, Mª Rosa Ramírez, Amparo Martín, Carmina Fernández, Anita Kronhert, Juana Rosa Lenton, Encarna y Concepcion Fernández de Misa, entre otras El equipo se completaba con la saltadora que se había afincado en Gran Canaria, Solange Baudens, de origen francés, y que había recalado por nuestra isla por motivos profesionales de su marido.
La racha continua en los últimos años de la década de los 50, con presencia femenina de las dos islas, a cargo de nombres como los de las hermanas de Pastora, Lucrecia y Alicia. Adabel Acosta en trampolín, Ana Mª Peñate, Esther Owens, Carmen Pérez, Carmelina Espino, Pepita Domínguez, Elisabeth Owens, Concha Marrero, Mary Cruz Domínguez, Lala Ramírez, Magdala Socorro, Rosario Logendio, Quica Andersen, Delia Piqueras, Mary Lola Cossio, Flora Sanz, Loly Reina, Pilar Valles, Rosa Ramírez, Carmen Rodríguez, Mª Carmen González, Emma Morales, Sonia Rodríguez, Isabel Adeler y Esperanza Coloma, entre otros.
Ya en las postrimerías de la década, hubo casi un dominio apabullante de nuestras nadadoras, con títulos de campeonas de España para Lucrecia Martin, la hermana de Pastora, en 400 libres; para Ana Mª Peñate en 200 braza; para Pepita Domínguez en mariposa y para Adabel Acosta indiscutible campeona en trampolín, además de los dos relevos, el de estilos con Alicia Martin, la hermana de Lucrecia, Carmen Flórez, Ana Mª Peñate y Mª Adela Martínez y en el de libres aparecía la futura figura canaria Rita Pulido, junto con Lucrecia, Elisabeth Owens y Mª Adela. Y además estaban Asunción Aristu; Agustina Torres; Soledad Falcón; Dolores Bravo; M. Dolores Bonny; María Victoria García, Carmen Nieves Pérez y Estrella Gutiérrez.
El año 1960 llega con brillantez para las féminas canarias, Campeonas de España en Montjuic con títulos para Rita Pulido en 100 y 400 libres; Ana María Peñate en 100 mariposa y Adabel Acosta en de trampolín y palanca; y el relevo de estilos con récord de España a cargo de Alicia Martin, Soledad Falcón, Ana Peñate y Rita Pulido y el de 4 x 100 libres con Asunción Aristu, Ana Mª Peñate, Mª Adela Martínez y Rita Pulido, sin olvidar el record anterior de con Alicia, Ana Mª Peñate, Carmen Nieves Pérez y Lucrecia.
Rita Pulido
Y de ahí surgió la figura de Rita Pulido, la legendaria nadadora canaria, cuyos palmares le permitió ser seleccionada nada menos que en dos Juegos Olímpicos, Roma 60 y Tokio 64. Rita que empezaba su carrera como mariposista en los últimos años de los 50, se consagro después en las pruebas de libre, con más de 14 títulos de campeona de España entre pruebas y relevos, más de 60 récords nacionales batidos y más de 50 actuaciones internacionales. Todo un palmarés.
Y, por si fuera poco, además de su gran valía como nadadora, destacó en su personalidad y en su saber estar como así lo reconocían sus compañeros y además al igual que sus predecesoras, siendo una excelente embajadora de la belleza canaria, que ella paseo con orgullo por todo el mundo. Y una no menos brillante herencia, su hija Natalia otra gran campeona y olímpica en Barcleona’92.
Lo dicho, pioneras del deporte femenino en unas etapas de la historia donde no era tan fácil eso de ponerse un bañador y tirarse a la piscina, mas siendo mujer, pero que nuestras deportistas supieron llevar adelante con brillantez y dejando abierto un camino para las siguientes generaciones. Unas auténticas pioneras.


Ver articulo publicado en La Provincia, domingo 10 de junio de 2018


BELLEZA Y DEPORTE NO ESTABAN REÑIDAS


Uno de los tópicos negativos más utilizados en aquellos años del siglo pasado se referían a la incompatibilidad entre la práctica deportiva y lo femenino, en algunos casos se decía que el deporte no era aconsejable para las jóvenes, pero repasando el historial de la natación en Canarias, tenemos que convenir que belleza y deporte no estaban reñidas. La presencia femenina canaria en el deporte nacional fue todo un revulsivo no solo en el apartado técnico sino también en el de la belleza femenina, donde Pastora Martin y Rita Pulido fueron unas auténticas embajadoras de la mujer canaria
Si la presencia de Pastora Martin revolucionó el mundillo natatorio nacional en los años cincuenta por sus éxitos entre corcheras y sus entorchados nacionales no lo fue menos, Rita Pulido, apoyada por su participación olímpica donde también destacó su presencia.Ambas como iconos de ese binomio deporte-belleza, iniciaron un camino de éxitos deportivos que dejaron sentir su presencia en el deporte nacional y marcaron el camino para las deportistas que vinieron después y que se reflejan en ese empuje actual del deporte femenino, donde estas pioneras canarias tuvieron un protagonismo destacado, dentro y fuera de las piscinas.